10 de la mañana, caminando corriendo por la calle pensando: voyallegartarde voyallegartarde. Cosa no muy rara porque siempre pienso eso, y no llego tarde; de hecho mi "llegar tarde" es llegar 5 minutos después. Ni idea de donde salió ese espíritu de la puntualidad.
En fin, llegué al edificio de computación, derechito a la sala donde me habían dicho que ensayaban y me encontré con tres personas, de las cuales dos eran nuevos. La profesora me miró...y nos hizo salir de la sala.
Suena como feo ¿verdad? pero era porque iba a tomar pruebas de qué-vas-a-cantar-tú, y las tomaba individuales, así que salí y cuando niño que había entrado primero se fue caminando rápidamente del edificio comencé a temer por mi...cordura o algo así.
Sí, era un ensayo de coro ¡Un coro así como grande lindo y de verdad! aún no puedo con la emoción. Es que ya me había acostumbrado a un coro lleno de niños pequeños donde luchas para que canten algo decentemente y hasta te cansas porque la profe te tiene como de ayudante o algo así.
Y acá soy como una más, a todo esto la profe terminó dudando sobre en qué voz ponerme. Le dije que siempre había cantado como contraalto a mi pesar y me puso en...soprano.
Yo ¿soprano? quien lo diría.
Esa es mi vida, ni idea de cómo lo haré en navidad.
Definitivamente lo que escribo se entiende mucho más si me conocen así como...de hace tiempo. Debería hacer esto más apto para todo público o algo así.
Algún día.
Eleniel — 13-03-2005 22:01:03