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No corremos volamos bajo

Archivado en Historias • Fecha: 07-10-2005 22:17:21

No sé cómo describir el día de hoy. Apenas tuve un ratito para descanzar vine aquí a escribir todo lo que me había sucedido.
Mentí. Si sé cómo describirlo, podría borrar todo lo que acabé de escribir recomenzando con un:
Hoy es de esos días en que piensas "Tengo que escribir esto en mi weblog" mientras las cosas pasan y siguen pasando. De hecho, son tantas que es difícil saber por donde comenzar y cómo. Pero ya me desvié del tema. Ah sí, hoy.
Empezó a las 6:45 am. Levantándome a ésa hora a sabiendas de que no tenía clases a la primera hora y dispuesta a cortar pétalos de sakura (miles de miles) de pliegos de papel volantín. De hecho podría decir que soñé que los estaba cortando y nunca se acababa el papel, cosa que no se aleja mucho de la realidad.
Tres horas después, con parche curita de winnie the pooh en mi dedo a causa de cortar tanto. Mis pies con restos de papel rosado (La genial idea de irme a duchar volver con los pies mojados y pisar todo el papel que tenía en el suelo) Partía a la universidad, mientras sacaba la cuenta de cuánto debía demorarse la micro en llegar, pasó la detuve y...
el señor conductor no me miró feo por ser escolar y (prepárense esto afectará el resto de sus vidas)...me dio boleto de escolar.
(¡Oh! Zaki, ¡no lo puedo creer! ¿¡Cómo lo lograsteeee?! ¡Enséñameee! ¡¡Cuando sea grande quiero ser cómo tú!!)
Así iba yo, disfrutando el variado paisaje de las calles santiaguinas, el aire puro, la variada vegetación cuando el silencio nos rodeó.
Una quietud indescriptible, sin el clásico "prtrprumprrrum" ni los masajes que...bueno, lo que sucede cuando una micro funciona adecuadamente.
Se había detenido. Acto seguido señor conductor se disculpa e intenta arreglar lo ocurrido mientras yo admiro de sobremanera a la persona que tuvo la gran idea de colocar el motor de la micro debajo del lugardondeestácosaquevendeboletosqueyocreíainútil.
Minutos después, con la micro en movimiento, todo volvía a la normalidad. Me reí del mensaje escrito sobre el conductor "Nosotros no corremos volamos bajo" (Sin coma incluído) justo donde esperas las fotos de santitos y el clásico e infaltable "Dios te ama" "Cristo vive"
Silencio otra vez, señor conductor realiza la maniobra habitual y escuchamos las sirenas de la ambulancia.
Obviamente nuestro amigo Señor Conductor (que ya se ganó las mayúsculas en el relato) no encontró mejor cosa que ir detrás de la ambulancia, con lo cual avanzamos bastante pero no lo suficiente como para llegar a la facultad.
Esperando a que dieran una luz verde la micro se calló por enésima vez, casualmente a su lado se encontraba otra que realizaba practicamente el mismo recorrido.
Llegué a la universidad con media hora de retraso, entré a la sala miré al ayudante y tuve el descaro de soltar un tímido hola. Niño Seba me mira y me pregunta si vi las notas del control, y luego de estar como 10 minutos en la sala, ver que no entendía de nada de lo que hablaban tomé las hojas que había ido a buscar y me fui. Sin saber todas las aventuras que le seguirían a esta. Comida, guerra, fardos de paja y pastel de choclo.

Escrito por Zaki Kaiouh
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